María Nájera: ¡Continúa caminando!

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“En el Camino he sentido cosas que no podía sentir en ningún otro lugar.”

Amo los libros por encima de muchas cosas, pero lo cierto es que nunca imaginé escribir uno y menos que el Camino de Santiago fuera la inspiración y eje argumental. Sin duda, la vida reserva sorpresas y la publicación de ¡Continúa caminando!, en mayo de 2015, fue una de ellas.

Soy filóloga y periodista, actualmente resido en Pamplona aunque, en apenas unas semanas, cambio de escenario y me traslado a la localidad escocesa de Dumfries. Allí estuve el pasado mes de diciembre y me emocionó encontrar una pequeña calle llamada ‘Pilgrims way’. ¿Casualidad?

El Camino de Santiago cambió mi vida en 2009. Entonces, lo recorrí junto a mi hermano, Nacho, y Edi, alguien que se convertiría en mi tercer hermano, mi hermano colombiano. Partimos desde Astorga y yo sufrí terriblemente. Me gusta creer que en mi vida anterior, la que transcurrió hasta esa experiencia, había pecado demasiado… ¡Y lo pagué con creces!

Al regresar a Madrid, donde vivía, decidí que mi vida sería diferente, pero supe que el cambio no podía ser radical. Así me lo aconsejó una amiga del Camino. Tiempo después, en 2012, algo (o quizá mucho) cambió. Me gusta decir que hay que tener cuidado con lo que se pide al universo, formular claramente los deseos, porque éste suele hacer que se cumplan.

En 2012, mi hermano Nacho, un auténtico enamorado del Camino que ha recorrido en diversas ocasiones la variante francesa, el del Norte y la Vía de la Plata, abrió al público Check In Rioja, un albergue para peregrinos en el centro de Logroño.

Semanas después, el 13 de julio (viernes…), entró en el quirófano y mi otro hermano, Pablo, me llamó: ‘María, ¿puedes venir a abrir el albergue?. Nacho está en el hospital’. Entonces, yo vivía en Madrid y justo ese día dejaba el trabajo en el que había permanecido los últimos cinco años. Cogí el coche y me planté en Logroño.

Me ocupé de Check In Rioja durante un mes con la valiosa ayuda de mi compañero de vida, Josemi. Después, Nacho, ya recuperado, regresó, pero al terminar la temporada, en octubre, me dijo que le gustaría que la aventura de Check In Rioja fuera a medias.

He trabajado en este maravilloso lugar durante las temporadas de 2013, 2014 y parte de 2015. En septiembre del pasado año, decidí escribir otra página de mi historia personal y guardar lo vivido en Check In Rioja como una emocionante parte de mi vida. En este 2016, ya no limpio baños, hago camas ni recibo peregrinos, y sí, echo de menos la energía tan especial de ese lugar situado en la calle Los Baños. Debe influir que en 1935, el inmueble fue un salón de baile y la alegría perdura.

“En el Camino he sentido cosas que no podía sentir en ningún otro lugar”

Amo los libros por encima de muchas cosas, pero lo cierto es que nunca imaginé escribir uno y menos que el Camino de Santiago fuera la inspiración y eje argumental. Sin duda, la vida reserva sorpresas y la publicación de ¡Continúa caminando!, en mayo de 2015, fue una de ellas.

Soy filóloga y periodista, actualmente resido en Pamplona aunque, en apenas unas semanas, cambio de escenario y me traslado a la localidad escocesa de Dumfries. Allí estuve el pasado mes de diciembre y me emocionó encontrar una pequeña calle llamada ‘Pilgrims way’. ¿Casualidad?

El Camino de Santiago cambió mi vida en 2009. Entonces, lo recorrí junto a mi hermano, Nacho, y Edi, alguien que se convertiría en mi tercer hermano, mi hermano colombiano. Partimos desde Astorga y yo sufrí terriblemente. Me gusta creer que en mi vida anterior, la que transcurrió hasta esa experiencia, había pecado demasiado… ¡Y lo pagué con creces!

Al regresar a Madrid, donde vivía, decidí que mi vida sería diferente, pero supe que el cambio no podía ser radical. Así me lo aconsejó una amiga del Camino. Tiempo después, en 2012, algo (o quizá mucho) cambió. Me gusta decir que hay que tener cuidado con lo que se pide al universo, formular claramente los deseos, porque éste suele hacer que se cumplan.

En 2012, mi hermano Nacho, un auténtico enamorado del Camino que ha recorrido en diversas ocasiones la variante francesa, el del Norte y la Vía de la Plata, abrió al público Check In Rioja, un albergue para peregrinos en el centro de Logroño.

Semanas después, el 13 de julio (viernes…), entró en el quirófano y mi otro hermano, Pablo, me llamó: ‘María, ¿puedes venir a abrir el albergue?. Nacho está en el hospital’. Entonces, yo vivía en Madrid y justo ese día dejaba el trabajo en el que había permanecido los últimos cinco años. Cogí el coche y me planté en Logroño.

Me ocupé de Check In Rioja durante un mes con la valiosa ayuda de mi compañero de vida, Josemi. Después, Nacho, ya recuperado, regresó, pero al terminar la temporada, en octubre, me dijo que le gustaría que la aventura de Check In Rioja fuera a medias.

He trabajado en este maravilloso lugar durante las temporadas de 2013, 2014 y parte de 2015. En septiembre del pasado año, decidí escribir otra página de mi historia personal y guardar lo vivido en Check In Rioja como una emocionante parte de mi vida. En este 2016, ya no limpio baños, hago camas ni recibo peregrinos, y sí, echo de menos la energía tan especial de ese lugar situado en la calle Los Baños. Debe influir que en 1935, el inmueble fue un salón de baile y la alegría perdura.

Creo que quienes nos quedamos atrapados en el Camino, estamos un poco locos. ¡Pero bendita locura la de caminar tras las flechas amarillas! En 2009, descubrí el Camino de Santiago y a él he vuelto en diferentes ocasiones. He caminado en invierno y en otoño disfrutando de los viñedos teñidos de rojo; lo he hecho junto a mi padre y también teniendo cerca a personas que ya son parte de mi vida. El Camino no solo fue la inspiración de mi primer libro, sino que además ha hecho que sea mejor persona. Estoy segura de ello.

¿Por qué un libro? Multitud de peregrinos, que convirtieron Check In Rioja en su hogar, por unas horas, incluso por unos días, y que escuchaban tantas anécdotas ocurridas en nuestra casa, nos aminaron a mi hermano y a mí a recoger nuestra historia. Al regresar de una semana caminando, en febrero de 2014, me puse manos a la obra. Muchas de las páginas fueron escritas mientras conversaba con peregrinos en el albergue. Alguno me preguntaba: ‘¿Qué escribes, María?’. No saben que se trataba de mi primer libro y que, incluso, algunos de ellos son parte de la historia.

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Por las páginas desfilan personajes que en la etapa de Logroño decidieron descansar en nuestro albergue, pero también otros peregrinos que hemos encontrado en nuestros caminos. Si bien, existen dos personajes principales: Nacho, un ejemplo de fuerza de voluntad, y nuestro padre, quien con 72 años, cirugía en la columna vertebral, se echa al Camino en cuanto encuentra ocasión. En estos momentos, sigue el Camino de la lana, desde Sigüenza.

“Nunca es buen momento para hacer el Camino,  pero siempre es la mejor oportunidad”

Quería que fuera un libro bonito, con un tacto agradable y buen papel. Eso era muy importante para mí. Son apenas 108 páginas y 140 gramos de peso, un dato importante para poder llevarlo en la mochila. Además, quise que el lenguaje fuera sencillo, fácil. Ése es mi estilo como periodista: frases cortas, sintaxis nada complicada. Y en el fondo: una reflexión.

¡Continúa caminando! cuenta cómo algo tan básico como el hecho de caminar puede cambiar tu vida. Cómo seguir las flechas amarillas con la mirada puesta en Santiago de Compostela puede servir para reflexionar, valorar, poner distancia ante algunos problemas y hallar soluciones que en otros momentos, en el día a día, no eres capaz de descubrir.

Recojo pequeñas reflexiones acerca de esta vida que nos está tocando vivir, en la que vamos tan deprisa, en la que olvidamos disfrutar de un campo lleno de flores o de un simple plato de espaguetis. El Camino de Santiago te reconcilia con las pequeñas cosas. Cuando vuelves, no sueles ser la misma persona. Mi hermano Nacho y yo somos dos ejemplos de esta transformación.

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Como afirmo en uno de los capítulos, en el Camino he sentido cosas que no podía sentir en ningún otro lugar del mundo. No sé cómo explicarlo pero se produce algo especial, te despojas de lo accesorio y te encuentras con lo básico a través del hecho de caminar. Tomas conciencia del dolor de tus pies, pero no importa; te maravillas al ver el horizonte frente a ti y cantidad de kilómetros por recorrer; te emocionas hasta las lágrimas por gestos pequeños… ¡Es algo increíble! Muchas personas que ya han leído ¡Continúa caminando!, afirman que es un libro muy íntimo. Y ciertamente, lo es.

“No es una cuestión de agilidad ni de juventud. Tampoco de fuerza ni de resistencia. Es querer intentarlo y disfrutar de cada paso”

En el Camino suele haber malos momentos, pero no pueden con los buenos. Te enfrentas al dolor físico, pero aprendes a superarlo. Sufres ampollas, dolor de articulaciones y otras dolencias en partes de tu anatomía que desconocías, pero no importa. Es una experiencia reveladora. Recuerdo cuando caminé en febrero, prácticamente todos los albergues estaban cerrados, y debí caminar más allá…pero no importó, ves el lado positivo, miras hacia delante y continúas caminando.

Mi hermano Nacho suele decir que el Camino de Santiago de enseña a mirar siempre hacia delante, a no pensar tanto en el pasado, porque ya se acabó, no vuelve. Creo que tiene razón y que si aplicáramos esta máxima en nuestra vida, seríamos más felices. Viviríamos más tranquilos. Así que, pase lo que pase, keep walking!

Quien se anime a conocer de cerca nuestra historia, puede solicitar su ejemplar en

info@checkinrioja.com El precio es 14 euros y 3 euros de gastos de envío.

Check In Rioja – Los Baños, 2. Logroño – www.checkinrioja.com

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María Nájera

Filóloga y periodista. Enamorada de los libros y de las pequeñas cosas. En el 2009 el Camino de Santiago cambió mi vida, hasta el punto de escribir mi libro ¡Continua Caminando!

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